Hay un peso silencioso en la palabra tierra. Ésta se asienta lentamente, como polvo después del movimiento, como barro en el cauce de un río.
También nombra lo que está debajo, lo que sostiene, aquello a donde se regresa. La tierra se expande y se contrae. Se mete bajo las uñas, permanece en el aire, se queda en la memoria. Es tierra y es suelo, pero también es el lugar donde se pisa, la materia que se trabaja, la patria cargada a través de la distancia y el sedimento acumulado con el tiempo. Es material, archivo y ancestro, cada significado colocado sobre y debajo del otro.
Como parte de la serie Clay Biennial [Bienal de Cerámica] de Craft Contemporary, la exposición “tierra” amplía el enfoque expositivo más allá de la cerámica y el barro para abarcar prácticas más amplias arraigadas en las relaciones con la tierra. La exhibición se despliega a través de las múltiples definiciones de la palabra tierra, donde la memoria emocional se vuelve inseparable del impacto ambiental, el conocimiento ancestral confronta las historias coloniales y el cuidado emerge junto a la crítica. A través de las prácticas presentadas, los materiales provenientes de la tierra aparecen como portadores de relación moldeados por el tacto, el trabajo y el cuidado, entendidos como contenedores de memoria cultural y como espacios donde el conocimiento se forma a través del hacer, del cuidado y de la práctica encarnada. Más que centrarse únicamente en el medio, la exhibición atiende las maneras en que lxs artistas trabajan con y a través de la tierra como material y como relación, algo moldeado, sostenido, cargado y, con el tiempo, devuelto.
“tierra” es organizada por el curador principal Andres Payan Estrada, junto a un comité curatorial conformado por Frida Cano, Joel Garcia, Mercedes Dorame y Cannupa Hanska Luger. “tierra” es organizada en colaboración con el Stanlee and Gerald Rubin Center en El Paso, Texas, donde se presentará en 2027.
Esta exhibición cuenta, en parte, con el apoyo de la Fundación Henry Luce, The Pasadena Art Alliance, el Departamento de Asuntos Culturales de la Ciudad de Los Ángeles, la Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles a través del Departamento de Arte y Cultura, Alan Zafran, First Citizens Bank y The Julius Bernard Kester Trust. Esta exposición presenta prácticas matéricas amigables con el medio ambiente, las cuales incluyen papel reciclado y pintura a base de nopal elaborada gracias a la generosa aportación de Descanso Gardens.
La tierra como pariente
tierra reúne el trabajo de artistas Latinx, Indígenas y Negrxs cuyas prácticas surgen desde relaciones emocionales, familiares y culturales con la tierra. Dentro de estas obras, la tierra aparece como ancestro, madre o maestra. Los linajes se despliegan a través de historias matriarcales, saberes ancestrales y actos intergeneracionales del hacer, donde las historias y las maneras de trabajar se cargan y se transmiten entre generaciones y geografías.
La tierra guarda huellas
La tierra carga historias marcadas por la extracción colonial, el desplazamiento forzado, la esclavitud y el agotamiento tanto de cuerpos como de recursos. Las fronteras quedan inscritas sobre el suelo, y el movimiento a través del territorio se ve marcado por la violencia, la supervivencia y la necesidad. A lo largo de la exhibición, estas historias aparecen a través de relaciones con la tierra, el movimiento y la supervivencia; sus huellas están sostenidas tanto por la tierra como por los cuerpos.
Cuidado y comunidad
Los actos de cuidado, reparación y acompañamiento aparecen como formas continuas de relación más que como resolución. El cuidado surge a través de prácticas encarnadas arraigadas en el parentesco, el ritual y la relación vivida con la tierra. Para muchxs de lxs artistas, el hacer se extiende más allá del estudio mediante formas de trabajo físicos y espirituales, inseparables del cuidado de la tierra, de la comunidad y de lxs demás. La tierra no aparece como material inerte, sino como algo vivo: un pariente, un cuerpo capaz de sostener duelo, memoria y resistencia.
Volver a la tierra
Las relaciones con los materiales provenientes de la tierra van más allá de asociaciones con la creación, al tiempo que emergen relaciones con la mortalidad, el regreso y la erosión. A lo largo de la exhibición, muchas de estas relaciones están marcadas por la violencia colonial y el borramiento continuo de comunidades de la tierra. El entierro, el desplazamiento y el duelo permanecen incrustados en el suelo mismo. La tierra se convierte en recordatorio tanto de la mortalidad como de la continuidad, y de la realidad de que todos los cuerpos eventualmente regresan a ella.